Tus Cremas

Tus Cremas

 
 
Son la forma galénica por excelencia en tratamientos cosméticos.  Son unos preparados semisólidos indicados para uso tópico.

Las cremas, a diferencia de un ungüento o una pomada, tienen un contenido del 60 al 80% de agua lo que les permite formar un líquido espeso y homogéneo. Siempre contienen una fase hidrófila y otra lipófila lo que permite incorporar y disolver en su seno casi cualquier sustancia.

Para encontrar su origen debemos remitirnos al antiguo Egipto, dónde ya hacían uso de ellas. Nacieron como una alternativa del pueblo como perfume corporal, ya que puesto que éste era un lujo la única forma de perfume a la que tenían acceso eran las flores y hierbas silvestres de la zona, y que podían macerar en aceite o grasa de manera casera. Tal era su valor, que incluso estos preparados aromáticos eran usados como salario.

La crema hace que los activos sean absorbidos por la piel una vez ha entrado en contacto con ella, y tras su absorción el efecto conseguido tiene menor duración que los parches por ser más superficial, por lo que son el complemento perfecto a los mismos.

Durante la noche, la piel deja escapar el agua más fácilmente, y la alta evaporación que se produce en ese momento muestra que la barrera epidérmica disminuye y, por lo tanto, la permeabilidad aumenta significativamente.